¡No te pierdas nada!

Recibe los últimos post y contenido exclusivo en tu correo. Nada de spam. Prometido.

Desmintiendo los mitos sobre los huevos

Al contrario que dicen que sube mucho el colesterol y además de lo que ya os expliqué sobre este controvertido tema, los huevos son muy beneficiosos para nuestra salud. Os contamos algunas razones para que entendáis el por qué de esta afirmación:

– Contienen muchos nutrientes

¿Quién no ha hecho una dieta y se ha centrado en contar calorías? Casi todo el mundo y ahí radica el problema. Nuestra dieta tiene que basarse en contar qué es un nutriente y qué no. Hay alimentos que nos aportan cantidad de nutrientes y que tienen más calorías y viceversa.

El huevo aporta cantidad de nutrientes: proteínas, grasas saludables, vitaminas, minerales y diversos antioxidantes. Los huevos son una fuente especialmente buena de selenio, vitamina D y riboflavina.

– Contienen mucha colina

¿Sabéis qué es la colina? Es un nutriente esencial. Esto significa que necesitamos obtenerlo mediante los alimentos porque nuestro cuerpo no produce la suficiente cantidad de colina. Ayuda a la transmisión del impulso nervioso, siendo el precursor de la acetilcolina, un neurotransmisor involucrado en la contracción del músculo esquelético y visceral. La colina también ayuda a transportar la grasa y el colesterol hacia el hígado y los tejidos que los requieran. En la etapa de embarazo es especialmente importante su ingesta, ya que desempeña un papel similar al ácido fólico.

Los requerimientos diarios de colina son de 425 mg para mujeres, durante el embarazo 450 mg y en etapa de lactancia 550 mg. El requerimiento de colina para hombres es de 550 mg al día. ¿Y sabéis cuanta tiene el huevo? 125 mg. Así que ya véis lo importante que es.

– Ayudan a nuestra vista

Contienen luteína y zeaxantina que son antioxidantes que benefician a la salud de los ojos reconstruyendo nuestra retina y reduciendo enfermedades como cataratas.

– Nos aportan vitamina D

Una de las principales peculiaridades de esta vitamina es que nuestro cuerpo no tiene facilidad a la hora de sintetizarla y poder así aprovecharla para las acciones en las que es necesaria. Para que el organismo aproveche la vitamina D es necesaria la energía solar, ya que mediante la acción de los rayos del sol el organismo será capaz de asimilar y sintetizar esta vitamina, y así poder utilizarla en los procesos en los que es necesaria. Si nos falta la luz del sol, la vitamina D no podrá ser aprovechada con las consecuencias que esto acarreará a nuestra salud.

Es importante en la asimilación y aprovechamiento de los minerales que recibe nuestro cuerpo. Sobre todo en el caso del calcio. La acción de la vitamina D permitirá el correcto desarrollo de todos los huesos, ya que interviene directamente en el crecimiento de los mismos.

– No afectan adversamente a nuestro colesterol sanguíneo

Un solo huevo contiene 212 mg, lo cual es más de la mitad de la ingesta diaria que es recomendada, 300 mg. Sin embargo, es importante tener en mente que el colesterol dentro de la dieta no afecta equitativamente al colesterol dentro de nuestra sangre. El hígado produce grandes cantidades de colesterol todos los días. Así que cuando comemos más huevos, el hígado produce menos colesterol, entonces esto crea un balance en la cantidad de colesterol en la sangre

– Pueden reducir las enfermedades cardíacas

Los huevos han sido demonizados durante muchísimos años porque se creía, como digo en el apartado anterior, que aumentaban el colesterol en sangre y por tanto que provocaban enfermedades relacionadas con el corazón, pero no es así.

Varios estudios revelaron que no hay asociación alguna entre el consumo de huevo y enfermedades al corazón o paros cardiacos. Sin embargo, algunos han revelado que en personas con diabetes sí que se aumenta el riesgo de sufrir estas enfermedades al comer huevo. Además, el instituto de Estudios del Huevo ya publicó hace más de una década este estudio donde favorecía el consumo de huevo. 

En definitiva, mucho cuesta levantar estos argumentos cuando tantos años se ha creído que el huevo era dañino y que no se podía comer todos los días, pero poco a poco parece que esta teoría va dejando paso a la real. Estamos convencidos de que al final, entre todos, les daremos a los alimentos el puesto que se merecen en realidad.

Espero que disfrutéis el post y que nos dejéis en los comentarios vuestras opiniones. ¡Seguimos en contacto por aquí! 😉

 

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

Déjame un comentario y charlamos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

sígueme en Instagram