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Consejos para empezar a correr en la playa

¡Hola a todos! Una vez más estoy en Tarifa, disfrutando del viento, el sol y el mar con mis amigos Christian Nyborg, Rafa Aguado y Erik Häggblom. Todos los años hacemos kitesurf juntos, desde hace casi 20 años. Tarifa es un lugar con una magia difícil de explicar para alguien que no ha estado aquí. Recomiendo ir, porque tiene algo muy especial. La punta sur de Europa, donde se une el Atlántico con el Mediterráneo, donde Marruecos está a sólo 14 kilómetros y donde hay una luz imposible de explicar para alguien que no lo ha vivido.

En la Playa de los Lances con mis amigos Marina Alabau y Rafa Aguado.

Venía con la idea de hacer mucho kitesurf, pero como el viento es el que decide si voy a navegar o no, hay que tener “backup plans” por si no sopla. Y como sabéis, para mi correr no sólo me llena de energía, sino también es un rato donde me permite meditar, resetear mi mente, y analizar mis retos de vida de una manera imbatible.

A pesar de tener una cinta de correr en el hotel donde me quedo, por cierto una cinta bastante mala que apenas funciona, me encanta correr en la playa y aprovecho cuando estoy cerca de una. Además, es una forma genial para mantenerme activo en vacaciones. Desde que tenía unos 25 años corro en la playa siempre que puedo. Y como correr en la playa no es lo mismo que correr en la cinta, o ni siquiera lo mismo que correr en asfalto o en tierra, me gustaría compartir con vosotros algunos consejos:

1. Recomiendo empezar corriendo con zapatillas

Muchos runners cometen el error de empezar a correr por la playa sin zapatillas, algo que es muy beneficioso y natural. Pero si no estáis acostumbrados, al principio vuestros tendones, huesos y piel pueden sufrir mucho. La arena se caracteriza por ser un terreno más inestable y blando que el asfalto. Esto, aunque nos parezca lo contrario, proporciona más margen de lesión a nuestros pies pudiendo causarnos esguinces, tendinitis o fascitis plantar. En definitiva, correr sin calzado sí, pero empezad siempre a correr en zapatillas e ir quitándolas poco a poco para que toda tu musculatura y tendones tengan tiempo para acostumbrarse.

2. Elegid la parte de la playa adecuada

No siempre vale cualquier zona de la playa para correr, hay que tener en cuenta varios factores importantísimos a la hora de elegir la zona en la que vais a empezar:

  • Desnivel: elegid la zona de la playa con menor desnivel.
  • Mareas: con la marea baja, la arena se queda dura y correr se hace más llevadero.
  • Longitud: mejor que sea una playa larga que os permita correr sin tener que hacer cambios de sentido continuamente.
  • Tipo de arena: la arena gruesa puede doler cuando os entra en las zapatillas o cuando correis descalzos.

Valorar estos puntos os harán disfrutar mucho más de la experiencia.

3. Planificad el tiempo, no la distancia

La playa es más para disfrutar que para preocuparse de la intensidad. Para mí, cuando corro en la playa la distancia no es tan importante y me planifico solamente el tiempo en el que voy a estar corriendo, suele ser una hora. Las mejores horas para entrenar en la playa, son antes de las 10 am y después de las 5 pm.

4. Tened cuidado con el desnivel

El terreno de la playa contribuye a la estabilidad de las articulaciones y al fortalecimiento de los músculos inferiores, pero si el desnivel es excesivo, la rodilla podría sufrir. También debéis tener en cuenta, precisamente por el desnivel, que debéis de correr la mitad del tiempo en una dirección y la otra mitad en la otra para que se equilibre el trabajo de los músculos internos con los músculos externos.

5. Protegeros del sol

El sol es nuestro gran aliado para un estilo de vida natural. Pero también es básico en esta época del año protegerse de él, así que no se os olvide cubriros los hombros con una camiseta y sino os molesta, la cabeza con una gorra. Cuando uséis crema solar os aconsejo comprarla sin químicos, cuidareis a vuestra piel tan bien como a vosotros mismos.

6. Absorbed lo bueno que tiene la playa

La playa tiene muchas cosas que no tiene la cinta de vuestro gimnasio. Disfrutad de ellas. La luz del sol, el sonido de las olas, el viento en vuestra piel. Convertid vuestro rato de correr en una meditación en la que os unáis con vuestro yo interior y la naturaleza

7. Hidrataros

¡No esperes a sentir sed!, eso es una señal de que ya estais deshidratados. Además, beber agua os ayuda a una mejor recuperación mental y muscular. Eso sí, todo con moderación y en su justa medida.

Espero que estos consejos os puedan ayudar a la hora de correr en la playa. Si sois runners habituales os dejo otros post que os pueden interesar:

¡Seguid disfrutando del verano! Hasta la próxima.

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

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