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Diferencia entre alimentos naturales y orgánicos

Cuando nos queremos adentrar en el mundo de la comida saludable, de pronto nos encontramos con que existen términos diferentes entre orgánico y saludable, que pueden parecer lo mismo pero que no lo son.

Muchos creen que un tomate o una sandía cualquiera que puedan comprar en el supermercado son, automáticamente, alimentos naturales y orgánicos, especialmente si lo comparan con una pizza congelada o un bote de noodles con soja. Pero la verdad es que no es así. Existen diferencias sutiles pero muy importantes a la hora de que un producto sea natural, orgánico o las dos cosas. Sin embargo, no todos los productos naturales son orgánicos, ni todos los orgánicos tienen que ser naturales.

Natural

Para que un alimento sea considerado natural lo primero y más importante es que se refiere a la materia prima, es decir, no puede tener ningún ingrediente artificial o al que se le haya puesto ningún aditivo (colorante, saborizante, conservante, etc). Además, para que sea natural es necesario que haya sido mínimamente procesado, es decir, que no haya sido modificado genéticamente, que no haya pasado por procesos de cocción, esterilización o proceso en el que se cambie el producto original, tal y como se encuentra en la naturaleza.

Por ejemplo, un tomate que se cosecha, y que no ha sido modificado genéticamente o cambiado de ninguna forma, es un producto natural.

Orgánico

Los requisitos para ser orgánico o ecológico son más específicos y requieren una regulación y un control por parte de las agencias, presentando su sello en el empaque, de medio ambiente y sanidad para que un producto pueda ser llamado orgánico. La carne también puede ser orgánica.

El primer requisito fundamental es que dicho producto debe ser respetuoso con el medio ambiente. Es decir, que durante su cultivo, elaboración o fabricación se utilicen materias primas sostenibles, con prácticas y herramientas que no dañen el medio ambiente.  En segundo lugar, deben quedar completamente apartados todos fertilizantes sintéticos, la ingeniería genética, el uso irradiación o los medicamentos. Los animales no pueden ser sobrealimentados o tratados con medicamentos para que su crecimiento y/o tamaño aumente más rápido.

Por otra parte los alimentos ecológicos pueden ser productos elaborados como barritas, panes, pastas, entre otros, que al menos el 95% de sus ingredientes son ecológicos. El otro 5% pueden ser productos artificiales o no orgánicos, por lo que pueden contener conservantes, colorantes o saborizantes.

 

Existen productos comunes, como las galletas, que puede ser orgánicos y a la vez no ser naturales debido a que contienen edulcorantes o colorantes artificiales.

Hay que leer bien las etiquetas para saber exactamente lo que estamos comprando. El término natural es muy amplio, por lo que dependerá del criterio de cada uno. Por el contrario, el hecho de que un alimento tenga el sello de orgánico implica una gran regulación que acredita realmente que dicho alimento cumple con todas las condiciones.

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

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