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Las grasas como fuente de energía

A día de hoy son muchas las personas que siguen pensando que las grasas son perjudiciales para nuestra salud, siendo éstas las principales causantes de enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo II y obesidad.

Como ya hemos escrito en varias ocasiones, fue la industria azucarera la responsable de crear este miedo en la sociedad, debido a una potente campaña de marketing, consiguiendo así que se viesen a las grasas como “el malo” y al azúcar, el verdadero responsable, como “el bueno”, incluso se fomentaba su consumo sin problema.

Con este panorama, era lógico pensar que para alimentarnos correctamente debíamos basar nuestra alimentación en la ingesta de hidratos de carbono, como la pasta, el arroz, el pan y cereales entre otros, eliminando por completo el consumo de las grasas.

De esta forma nuestro cuerpo sólo obtenía la energía que necesita de los carbohidratos, algo que beneficiaba notablemente a la industria, ya que éstos son tremendamente adictivos, y cuanto más hidratos de carbono se consumen, más queremos tomar al poco tiempo. Por lo que los beneficios de la industria fueron in crescendo.

Pero lo cierto es que las grasas son la mejor fuente de energía que tenemos a nuestra disposición además de tener un efecto muy saciante, así que no necesitamos comer tanto  para sentirnos “llenos” y no llegaremos a la siguiente comida con un hambre voraz.

Las grasas nos aportan una energía de calidad y muy duradera, y llegan a aportar el doble que los hidratos de carbono.

Esto no quiere decir que los carbohidratos no aporten energía, pero ésta no es de calidad y dura muy poco, por lo que sentimos la necesidad de volver a ingerir más hidratos.

Debemos eliminar de nuestro pensamiento que sólo los carbohidratos nos aportan energía, y que éstos son la única fuente buena. De hecho, ya os mostramos en un artículo anterior cómo Niklas era capaz de  correr una maratón  ingiriendo los hidratos de carbono solo de las verduras y frutas. Sin pasta, cereales, pan o patata por ejemplo.

Existe una gran variedad de alimentos que nos darán el aporte de grasas que necesitamos, como el aguacate, los frutos secos, las semillas, el aceite de oliva o los pescados azules como el salmón.

En definitiva, debemos perderle el miedo a consumir grasas, éstas además de ser beneficiosas son necesarias para que nuestro organismo funcione correctamente, ya que nos proporcionan los ácidos grasos -llamados esenciales- que nuestro cuerpo no fabrica y son imprescindibles para nuestras células. Y son una buenísima fuente de energía.

Si queréis indagar más sobre este tema, podéis echar un vistazo a estos otros artículos:

Octavio Laguía
Autor del post
Octavio Laguía

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