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Natural Athlete: de sueño a realidad.

La historia de Natural Athlete comenzó, aunque ni nosotros lo sabíamos, tres o cuatro años antes de su lanzamiento.

El principio de todo.

Por aquel entonces, tanto mi socio, Niklas, como yo, llegamos a una conclusión que nos cambió por completo y que fué el germen de Natural Athlete. Aunque recorrimos caminos diferentes hasta llegar a ella.

Por un lado, Niklas comenzó a acercarse a la Dieta Paleo y sus beneficios. Y se dio cuenta de que la mayoría de lo que nos habían contado sobre alimentación estaba equivocado, y que encontrarse mejor gracias a la alimentación era posible. Así que comenzó a ponerlo en práctica. Es decir, fuera el azúcar, los aditivos artificiales y la alimentación ultraprocesada. Volver a basar nuestra alimentación en verduras, proteínas y las grasas en vez de los cereales y los carbohidratos refinados (si, ¡las grasas son buenísimas!).

Por mi parte, mi alimentación era un desastre y como consecuencia, mi cuerpo y mi mente dijeron basta. Dejé de gestionar bien el estrés, y la ansiedad comenzó a tomar el control de mi vida. Los tratamientos tradicionales me iban fatal así que decidí seguir los consejos de mi familia y “curarme” desde la alimentación. Limpiarme y ser consciente de qué alimentos me sientan bien, eliminando los que me hicieran mal. Conclusión, cambiar el azúcar, los aditivos artificiales, la alimentación ultraprocesada y el gluten por verduras, grasas y proteínas, eliminando los carbohidratos refinados.

Aunque el camino fue distinto, el final fue el mismo.

Los cambios se notaron enseguida. Nuestra energía se multiplicó por 4, descansábamos mejor, teníamos la mente más despejada y estábamos de mejor humor. Y encima nos colocamos en nuestro peso ideal –yo perdí 21 kilos :)–.

Pero eso era solo el principio. Ahora, después de varios años, nuestras analíticas van cada vez mejor, no hemos ganado ni un kilo y desde entonces no hemos enfermado. Ni un resfriado, ni un problema estomacal, ni una gripe. No es que seamos inmunes. Claro que no. Pero yo antes caía 3 o 4 veces al año con resfriados o dolores de tripa y ahora, cuidándome un poco, nada de nada.

Y nos obsesionamos con la alimentación saludable.

¿Cómo es posible que pueda pasar todo esto? ¿Cómo es posible que nos hayan “vendido” un modelo de alimentación que no nos hace nada bueno? ¿Cómo es posible que nos hayan impuesto una pirámide alimentaria que nos perjudica tanto?

Comenzó entonces un intenso proceso de estudio e investigación sobre la alimentación. Niklas obtuvo el título de Experto en Nutrición por la Universidad Complutense y siguió profundizando en la Dieta Paleo. Yo me centré en estudiar y entender cómo y por qué nos habíamos alejado tanto del modelo de alimentación saludable.

La chispa de Natural Athlete había surgido y no tardó en prender. Nos pasábamos la vida intentando que nuestros familiares y amigos se dieran cuenta de los beneficios que nos aportaba volver a una alimentación sana, así que ¿por qué no intentar hacerlo para todo el mundo? ¿Por qué no ofrecer alimentos verdaderamente nutritivos y que además estén riquísimos? ¿Por qué no hacer nuestra propia marca de alimentos pensados para que nos sienten bien y no para ganar más dinero?

Así que decidimos hacer los productos que nos gustaría tener en nuestras casas pero que no encontrábamos en las tiendas. Un cacao soluble que estuviera delicioso pero que no fuera una bomba de azúcar, unas granolas de frutos secos y semillas como alternativa a los cereales del desayuno, unas barritas para cuando tenemos hambre y nada a mano o unos snacks para picar entre horas…

Fué un año fascinante.

Fueron meses duros, de mucho trabajo y de mucho esfuerzo. Pero a la vez fueron meses cargados de ilusión, tanto para nosotros como para el resto del equipo. Meses en los que se notaba la emoción de que con Natural Athlete estábamos haciendo algo que era bueno para todos. Meses en los que nos floreció el convencimiento de que podíamos cambiar el mundo con nuestros productos.

Lo primero que hicimos fue la lista de productos con los que nos gustaría empezar. A partir de ahí comenzaron dos proyectos claves que avanzarían en paralelo. Concretar las recetas de los productos elegidos y buscar a los fabricantes adecuados por toda Europa.

Cocinamos las recetas en nuestras propias cocinas y hubo cientos de catas, comparaciones y vueltas a empezar. Y fue muy divertido. Intentos que salían fatal y que nadie en la oficina quería ni probar. Otros que salían deliciosos y en los que siempre había alguien que se quedaba sin probar porque alguno “probaba” de más ;). Y la expectación de las votaciones de los focus group. ¿Habrá gustado más la de cacao o la de manzana? Fué un proceso muy divertido.

En cambio, la búsqueda de los fabricantes fue muy difícil. Nuestros requisitos eran irrenunciables y eso lo complicaba mucho. Tenían que aceptar nuestros requisitos, hacer nuestra receta tal cual, usar las materias primas indicadas y por supuesto no usar aditivos artificiales, ni azúcar, ni gluten. Decenas de viajes, de ferias, de contactos, de negociaciones… El que no podía obtener los ingredientes que pedíamos, usaba azúcar. El que no, no podía adaptarse a nuestras recetas, y así continuamente. Nos estaba costando bastante. Pero aprendimos mucho sobre el sector en esos meses y nos sorprendieron muchísimas cosas que no sabíamos. Y finalmente seleccionamos fábricas por media Europa (incluida España, claro está). El mejor fabricante para cada producto, aunque para el responsable de la logística sea un infierno :).

Y aún nos quedaba el packaging. Teníamos claro que queríamos un packaging con personalidad, moderno y llamativo, alejándonos de los diseños tradicionales de packaging marrón. Pero llegar al diseño actual nos costó bastante más de lo esperado y algún que otro disgusto importante. Lo más gordo fue que a 6 semanas del lanzamiento, el resultado de un focus group con posibles clientes fue un desastre. Cundió el pánico. Los nervios. Las discusiones. Pero bendito focus group. Gracias a él, ahora tenemos un diseño que nos encanta –salvo un par de productos que no pudimos cambiar a tiempo 🙁 –.

Al final salimos con 6 meses de retraso, pero lo importante es que Natural Athlete es por fin una realidad.

Bodegón de artículos de Natural Athlete

¿Por qué el nombre de Natural Athlete?

Mucha gente nos lo pregunta. Y la explicación es bien sencilla –y no es que hagamos productos para deportistas 🙂 –. Creemos firmemente que, en el fondo, todos somos atletas. No en el sentido profesional y competitivo de la palabra, pero si en el sentido profundo. Sabemos que si nos alimentamos correctamente y llevamos un estilo de vida acorde, todos podríamos ser los atletas que durante 3 millones de años hemos sido. Es así de sencillo. Todos podemos ser un Natural Athlete.

Octavio Laguía
Autor del post
Octavio Laguía

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