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¿Cómo hacer vuestro propio tomate frito?

Desde hace tiempo he querido hacer mi propio tomate para salsas y otras preparaciones. Lo tenía que hacer sí o sí porque dentro del estilo de vida saludable, las latas y envases de tomate frito que vemos en el supermercado están repletos de azúcar, conservantes y otros químicos que perjudican nuestra salud y que ni siquiera tiene un sabor tan especial como el que hacemos nosotros mismos en casa.

Es muy buena idea preparar esta receta durante el verano que es cuando los tomates están más sabrosos y con más abundancia en las fruterías. Además, viviendo en España desde hace tantos años, el tomate se vuelve el ingrediente que llevamos en las venas y me encanta utilizarlo de distintas maneras por su único sabor y la delicada simplicidad que da este fruto.

Esta receta podéis comerla fresca en el momento y conservarla en la nevera no más de una semana o podéis guardarla en diferentes envases en el congelador. Así tenéis tomate casero para muchas otras recetas. También podéis envasar al vacío si tenéis el espacio para hacerlo y así el tomate os durará unos 3 o 4 meses.

¿Cómo hacer vuestro propio tomate frito?
Mirad que bonitos tomates. ¡En el verano es el mejor momento para hacer este tomate frito casero!

Ingredientes para el tomate frito:

  • 10 tomates maduros
  • 1 pimiento rojo
  • 1 ajo
  • Una cucharada de sal (1 más en caso de necesitar ajustar el sabor)
  • Pimienta recién molida
  • 250 gramos de mantequilla ecológica
¿Cómo hacer vuestro propio tomate frito?
¿Cómo hacer vuestro propio tomate frito?

Preparación para el tomate frito:

  • Lavar muy bien los tomates y el pimiento. Cortar los tomates en trozos y los pimientos también, eliminando las semillas y las partes blancas del pimiento. Cortar en trozos el ajo.
  • Calentar una olla alta – o una con suficiente capacidad – a fuego medio alto. Añadir la mantequilla y derretir.
  • Cuando la mantequilla esté burbujeando, añadir el pimiento en trozos, los tomates y el ajo picado. Con una cuchara de madera, romper ligeramente el tomate para que se vaya deshaciendo. Añadimos una cucharadita de sal y tapamos.
  • Disminuir el fuego a medio bajo y dejar hervir lenta y suavemente hasta que el tomate, los pimientos y la cebolla estén casi desechos. Debería estar al punto dentro de 30 minutos a una hora. Una vez transcurrido este tiempo, comprobar la textura y la sazón.
  • Una vez que el tomate tenga la textura deseada – un poco espesa pero no demasiado . pasar toda la salsa por una batidora para eliminar cualquier residuo o trozo grueso.
  • Conservar en un recipiente hermético dentro de la nevera por no más de una semana o congelarlo en envases de distintas porciones.

Espero que os haya gustado esta receta y la hagáis en casa. ¡Contadme todo sobre vuestra experiencia en un comentario! Si queréis más recetas como esta, no dejéis de revisar cómo preparar vuestra propia crema de almendra o cómo hacer caldo de huesos.

 

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

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