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Truco definitivo para hacer tu propio refresco en casa.

Llega el calor y los refrescos se convierten en los grandes protagonistas. Solo en España se producen 4.400 millones de litros al año (4.400 MILLONES DE LITROS!!!!) y una buena parte del consumo de concentra en los meses de más calor. Por desgracia, son la alternativa preferida a la hora de tomar algo refrescante, sobretodo por los más pequeños.

Muchos siguen pensando que son inofensivos o que simplemente engordan, pero por muchos tipos y marcas que existen en el mercado, hay una cosa que tienen todos ellos en común: la cantidad de azúcares y aditivos que contienen.

Muchos dirán que las llamadas “cero” o “light”, al no contener azúcar, sean una mejor opción. Pues lamento deciros que la respuesta es “no”, ya que para conseguir ese sabor dulce, están cargadas de aditivos tan perjudiciales o más que el propio azúcar.

Pero claro, llega el verano, el calor, las ganas de tomar algo refrescante… y tenemos que renunciar a los refrescos, con lo ricos que están. Pues no hace falta. Hacerlos tu mismo es la mar de sencillo y creerme cuando os digo que pueden llegar a quedar mucho más ricos y apetecibles. Y os aseguro que a los niños les encantarán. Solo hay que seguir una par de trucos y podremos disfrutar de un refresco natural, saludable y sin sustancias perjudiciales para nuestra salud.

Hace algún tiempo os enseñamos cómo saborizar el agua de una forma natural, y hoy os damos las claves para que podáis hacer vuestros propios refrescos naturales y saludables:

  • Elegir una fruta de temporada para darle el sabor al refresco. Las que tienen un gran contenido en agua suelen ser la mejor opción, como la sandía, pero realmente podéis elegir la que más os guste.
  • Añadirle un toque cítrico siempre es buena idea. Añadir un poco de lima o de limón –entero, no solo el zumo– ayuda siempre a darle frescor.
  • Para endulzar de forma natural, basta un poquito de miel, sirope de arce o, para mi la mejor opción, azúcar de coco.
  • Todo esto se tritura y se mezcla todo junto.
  • El puntito burbujeante se obtiene añadiendo a la mezcla agua con gas.
  • Un poco de hielo en un vaso y listo.

Un truco es hacer una cantidad de la mezcla inicial, reservarla bien tapada en la nevera e ir mezclándola con agua con gas según queramos ir consumiéndola. De ese modo quedará siempre como recién hecha.

Como véis no es nada complicado y es una buena opción que disfrutan tanto pequeños como mayores. De hecho, es una buenísima opción para sustituir los refrescos en los cumpleaños infantiles.

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Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

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