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10 pasos para llevar un estilo de vida saludable

Tiempo Estimado de Lectura: 3 minutos

La dieta saludable es un estilo de vida que nos invita a volver a nuestras raíces cazadoras – recolectoras, a movernos como nuestros ancestros lo hacían y a comer como ellos. Aunque no podamos recrear con exactitud su estilo de vida, sí que podemos aprender y adaptar lo que sabemos al momento que vivimos. Por esta razón, os dejo esta guía para principiantes que buscan llevar el estilo de vida saludable.

Sáciate con proteínas:

La proteína animal era la principal fuente de energía de los humanos en la era paleolítica y por eso para llevar una dieta saludable os animamos a que comáis carne orgánica, de vacas alimentadas con pasto y carnes de caza – como el venado, ciervo, conejo y jabalí -, pescados y mariscos de pesca salvaje, huevos y aves que no estén alimentadas con granos.

Dile adiós a los cereales y otros granos:

Los cereales contienen gluten (proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno, la espelta y posiblemente avena responsable de la elasticidad de la masa de harina), y otros anti nutrientes como las lectinas (proteínas que abundan en las leguminosas) que dificultan la digestión e inflaman el intestino.

Los vegetales son tus acompañantes:

Nuestros ancestros tenían acceso a muchas verduras y frutas frescas pero con las dietas modernas, los cereales, granos y legumbres se convirtieron en los protagonistas de los platos de comida. Aún si no llevamos el estilo de vida saludable, no es un secreto que los vegetales, verduras y frutas son beneficiosos para nuestro organismo y nos aportan vitaminas, minerales y antioxidantes que promueven la salud general.

Consume lácteos en moderación:

Ingerir lácteos o no es un área gris en la dieta saludable. Particularmente creo que si tu cuerpo los tolera – sin tener un impacto negativo en la digestión – y si vienen de vacas alimentadas con hierba, pueden ser muy beneficiosos, como es la mantequilla de leche de vacas alimentadas con hierba.

La grasa es tu amiga:

Las grasas son muy importantes en la dieta saludable porque te mantendrán saciado y enérgico. Pero eso sí, siempre y cuando sean grasas buenas – monoinsaturadas y poliinsaturadas – de los animales, aguacate, frutos secos y el aceite de oliva o de coco. Aléjate de aquellas hidrogenadas y aceites vegetales presentes en muchos alimentos preempacados.

Cuidado con el azúcar:

Dentro de la dieta saludable, está permitido consumir azúcares que ocurran naturalmente dentro de las frutas, la miel y el sirope de arce en moderación. El azúcar (sea natural o refinado) se procesa en el organismo de la misma manera y, por lo tanto, si abusamos de ellos ocasionan picos de insulina que impiden que el cuerpo queme grasa correctamente.

Evita los alimentos empacados:

Al hacer el cambio a un estilo de vida saludable notarás que ir a comprar comida será diferente porque nuestros hábitos deben cambiar. Por ejemplo, en vez de comprar una caja de cereales o tostadas para desayunar, ahora iremos directo a los huevos frescos y las frutas orgánicas. Aprenderemos a diferenciar los alimentos naturales de los químicos y conservantes, así como a leer las etiquetas.

Mantente activo:

Llevar el estilo de vida saludable no significa solamente mantener una dieta como la de nuestros ancestros, sino también movernos como ellos. La actividad física es necesaria y complementa los beneficios que tiene la alimentación en nuestra salud. Enfócate en realizar movimientos que simulen los de nuestros ancestros: correr, hacer flexiones, agacharse, hacer dominadas y, de ser posible, realizarlo al aire libre para entrar en contacto con la naturaleza.

Exponte al sol:

El sol es beneficioso para la salud: mejora nuestro humor, reduce la inflamación en el organismo y promueve la producción de Vitamina D. El tiempo que pasemos expuestos a la luz solar depende de nuestra fisionomía, de la hora del día, la época del año y siempre protegidos con bloqueador solar para proteger nuestra piel de los efectos dañinos de los rayos ultravioleta.

Duerme cuando estés cansado:

El sueño es una parte vital de la salud porque indica que el ritmo circadiano de nuestro cuerpo está sincronizado correctamente con el día y la noche y esto es parte de nuestros genes. Cuando nos acostumbramos a quedarnos despiertos más tarde bajo la luz artificial, nuestro cuerpo cree que es de día y a largo plazo afecta nuestro humor, energía, la quema de grasa eficiente y dificulta mantener un peso saludable. Debemos dormir cuando se haga de noche y despertar cuando salga el sol, evitar usar nuestro móvil o portátiles antes de dormir, limitar el consumo de cafeína y adaptar nuestra habitación a una luz y temperatura acorde para dormir.

Si os ha gustado este artículo y estáis interesados en saber más sobre este estilo de vida, qué es la dieta saludable y cuáles son sus beneficios son dos artículos para tener un gran comienzo en este estilo de vida.

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

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