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¡Olvídate de las dietas! Practica la Alimentación Consciente.

Hoy en día está en boga el querer tener un ‘buen estilo de vida’. Y es que nos dejamos llevar por las modas más que por el sentido ‘común’. Pero las tendencias siempre cambian. Por lo que te invito a preguntarte: ¿cómo saber realmente si nos estamos alimentando bien sin importar la moda? O inclusive, ¿cómo hacer para lograrlo sin hacer dietas? ¿La alimentación consciente realmente nos ayuda?

Ha llegado el momento de REVELARNOS A ESAS IDEAS que nos venden muchas veces las grandes industrias o figuras públicas, que buscan generar dependencia a ellos, y de empezar a hacer que nuestra mente y nuestro cuerpo trabajen para nosotros, ¡no nosotros para ellos!

¿Qué es el Mindfoodness o Mindful Eating?

Al final todas se pueden traducir en: Alimentación Consciente. Y básicamente consiste en ser consciente de las sensaciones y efectos que tienen los alimentos que consumimos (y la manera en la que los consumimos) en nosotros; y no sólo en nuestro cuerpo, sino inclusive en ¡nuestro humor!

Si bien le han dado mucho bombo a través de sus nombres técnicos, es una práctica que se realiza desde nuestros ancestros. O ¿quién no recuerda al abuelo sentándose a almorzar en la mesa, y degustando cada bocado? Antes, las expresiones de agrado (o desagrado) durante las comidas ¡eran más comunes! Hoy en día comemos tan rápido que ¡ni degustamos los alimentos! Se ha vuelto una acción automática de la que no somos conscientes la mayor parte de las veces.

El problema de las tendencias.

Una vez que decidimos empezar a cambiar nuestro estilo de vida para sentirnos mejor (bien sea con nuestro cuerpo, nuestra mente, o etc.), y empezamos a buscar en internet o a preguntar a nuestros conocidos cómo iniciar el cambio, quedamos aturdidos ante la cantidad de información y el sin fin de ‘dietas’ y ‘recomendaciones’ que existen al respecto. Lo peor, ¡muchas muy diferente entre sí!

Hoy en día hay tanta información disponible en la web, y tantas personas vendiéndose como ‘gurús’ de la buena alimentación y estilos de vida saludables que, muchas veces, más que aclarar dudas ¡las empeoran! Y lo que me parece más delicado de estas tendencias, es que enfocan las “soluciones” hacia el exterior en vez de darnos la responsabilidad que ES nuestra. La responsabilidad de manejar nuestra dieta de la forma que mejor se adapte a nuestro cuerpo.

Desde mi experiencia el cambio radical se dio espontáneamente una vez que decidí no dejarme llevar por ese mar de recomendaciones con las que nos bombardean en el mercado, y empecé a escuchar mejor a mi cuerpo.

Ningún fanatismo es bueno, ni siquiera por ‘lo saludable’.

Y es que el ‘ser saludable’ ha sido transformado por estas nuevas tendencias como una ETIQUETA, la cual quiere ser alcanzada por muchos para ser aceptados por esa sociedad “saludable”, generando muchas veces una frustración oculta, y llevando a desarrollar inclusive Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) (como bulimia y anorexia). ¡Sobretodo en los jóvenes!

Por eso insisto en lo importante de escucharnos a nosotros mismos y valorar más nuestras sensaciones y experiencias que la de los demás. Lo que busco con este post es ayudarte a seguir en ese despertar y decirte que: si bien vas a encontrar miles de teorías, propuestas, y tendencias, tomes sólo aquellos consejos que ¡te hagan click internamente! Y les des a los mismos el lugar que tienen: herramientas y guías de ayuda, y tomes sólo aquellas con las que TÚ te sientas cómodo. ¡Nadie más!

Antes de la ‘revelación’ de la alimentación consciente.

Toda epifanía o revelación tiene un proceso previo y, ¡este proceso no es la excepción! Antes de definir que queremos empezar a traer esta práctica a nuestra vida diaria, debemos  debes estar conectados con una voluntad de cambio REAL. Ya que esto es lo que verdaderamente te va a ayudar a fluir con el proceso, aceptarlo fácilmente en tu vida, y empezar a tumbar muchas paredes mentales que te han impedido, hasta el momento, moverte cómodamente en ese maravilloso mundo de la alimentación.

Los primeros pasos.

Para empezar a adoptar el hábito de alimentarnos conscientemente, los expertos recomiendan que empecemos a consumir una comida al día (o al menos a la semana) de manera más lenta, atentos a los sabores de cada alimento y las experiencias que nos generan al consumirlos.

Así que, ¡una cosa a la vez! Si durante el almuerzo, el “almorzar” no es nuestra actividad primordial, NO seremos conscientes de las porciones que hemos consumido. De hecho, si tenemos muchas distracciones al comer, probablemente terminaremos y ¡no sentiremos nada! Seguiremos quedando con hambre.

No es una meta difícil de alcanzar, así que ¡a por ello!

Menos preocupación y ¡más diversión!

La historia me da la razón cuando digo que lo mejor es ABANDONAR ESA MENTALIDAD DE RESTRICCIÓN Y CONTROL, y empezar a disfrutar de los alimentos conscientemente. Fíjate que menciono una palabra temida por muchos: restricción; y es que la alimentación consciente consiste precisamente en aceptar esos cambios ya como parte de tu estilo de vida. Algo en lo que crees y que te hace sentir ¡genial!

Por ejemplo, para algunos probablemente el dejar de comer azúcares refinados de la noche a la mañana es algo que genera sufrimiento y frustración, llegando a ser inclusive doloroso. Para mí, forma parte de mi estilo de vida y además, ¡me sienta genial!

¿El mejor coach? ¡Nosotros mismos!

Para esto es importante que reconozcamos qué aspectos de nuestro estilo de vida deseamos mejorar (comer más frutas y vegetales, hacer más actividad física, leer más, etc.) y empecemos enfocándonos uno por uno de ellos, ¡con el que nos sintamos más cómodos!

Lo ideal es que ¡nosotros podamos ser nuestro mejor Coach! Y nos hagamos preguntas como: ¿qué puedo hacer para formar este hábito? ¿con cuál de estas opciones me siento más cómodo para comenzar? ¿qué necesito para lograr esto? Del resto… Lanzarse a hacerlo, y ¡disfrutar del proceso!

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No te olvides de ¡celebrar!

Cada vez que te alimentes conscientemente ¡celébralo! Reconocer y felicitarte por esos cambios -por más pequeños que los consideres- te va a ayudar a asociarlos con sensaciones positivas y agradables para nuestro cuerpo. Esto hace que tu cerebro asocie estos cambios con sensaciones agradables y lo asuma finalmente como hábito.

Eso sí, ¡evitemos improvisar!

Para lograr una alimentación consciente, trata de preparar tus comidas con suficiente antelación. Así aprenderás a ser más responsable de lo que le das a tu cuerpo, y más aún, a notar las variaciones que estos cambios producen en el mismo: ¿me siento menos ansioso haciendo meriendas? o ¿desayunando antes de salir de casa?

La prueba de fuego: ¿Cómo saber si la manera en la que me alimento me funciona?

Cuando empiezas una relación de pareja, con el tiempo terminas conociéndola mejor y a entender sus señales. Lo mismo pasa con nuestro cuerpo, ¡es cuestión de empezar a conocernos! -o más bien, de reencontrarnos con nosotros mismos-, y así poder ‘leer’ cómo se siente nuestro cuerpo con cada una de nuestras acciones.Para mí, las señales más obvias (aunque si nos las concientizamos también pueden pasar por alto) son:

NATURAL ATHLETE hoja Tener mayor nivel de energía luego de cada comida, y durante todo el día.

NATURAL ATHLETE hoja Sentirte satisfecho luego de comer: que una vez termines tu plato no sientas esa ansiedad de completar con algún alimento adicional.

NATURAL ATHLETE hoja Que te sientas más cómodo con tu cuerpo. Que notes que tu piel, cabello y actitud REFLEJAN tus cambios internos. Recuerda que nuestra alimentación influye en nuestro sistema hormonal y eso ¡se nota! Inclusive tus hábitos, como frecuencia de ir al baño, mejoran.

Tu cuerpo te lo agradecerá.

Y es que al final de todo, nuestro cuerpo trabaja de acuerdo a cómo lo tratamos. Si le damos todas las herramientas que necesita para funcionar correctamente (macronutrientes, vitaminas, minerales, agua, esparcimiento…) ¡no tiene por qué fallarnos!

Esto lo notarás cuando tu cuerpo empiece a autorregular su peso sin necesidad de dietas y cálculos estrictos que algunas veces llegan a ser, inclusive, patológicos.

En definitiva, ¡vamos más allá del peso!

Te invito a que notes cómo te hacen sentir los alimentos que consumes, más allá de cómo este afecta a tu peso. Una vez logres confiar más en tu cuerpo, el proceso fluirá prácticamente sólo.

No te pido que me creas, te pido que lo pruebes -siempre consciente de cómo te vas sintiendo en el proceso- y ¡veas tú mismo los cambios!

Esta práctica ha sido PARTE FUNDAMENTAL en mi proceso de cambio, y la que me ayudó a comprobar la idea de que la alimentación ideal es aquella que busca beneficiarnos a nosotros, nuestros seres queridos, y a nuestro entorno. (básicamente, los valores en los que se fundamentan nuestra marca). Por eso decidí hacer este post y compartir contigo mi experiencia.


Sigue leyendo otros de nuestros post y algunas de las recetas originales que he hecho en nuestro Blog. Además, ¡no pierdas la oportunidad de conocer los productos que amamos en nuestra página web!

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#SoloTieneCosasBuenas

 

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

Comentarios

1 Comentario
  1. posted by
    7 aspectos básicos para una Alimentación Saludable – Blog de Natural Athlete
    Ago 8, 2019 Reply

    […] más directamente a recomendaciones alimentarias, te invito a leer otro de mis post “Olvídate de las dietas! Practica la alimentación consciente.“, aquí te doy tips sobre cómo hacer que nuestra mente y cuerpo sean los que trabajen para […]

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