¡No te pierdas nada!

Recibe los últimos post y contenido exclusivo en tu correo. Nada de spam. Prometido.

El valor del sueño

La modernidad nos trajo cosas increíbles como la luz eléctrica y la tecnología. Sin embargo, el mal uso de estas innovaciones nos ha llevado a “descansar” con una pantalla delante. Ninguna de estas actividades tiene un efecto relajante en nuestro cerebro ni en nuestro cuerpo, aún cuando estemos acostados en el sillón. Hemos olvidado el valor del descanso y cómo hacerlo.

La importancia del sueño

Es tan importante seguir una alimentación saludable como adquirir los hábitos de sueño correctos. Si siempre hablamos de lo importante que es la dieta para reparar el cuerpo, reducir el riesgo de enfermedades, darnos energía y promover larga vida, ¿por qué nunca hablamos de todas las complicaciones para la salud que trae la falta de sueño? También debe hablarse de los riesgos que tiene dormir mal.

“Tan solo una hora perdida de sueño o de sueño interrumpido puede desarrollar resistencia a la insulina tanto como un individuo con diabetes tipo 2”.Robb Wolf.

La falta de sueño y el mal manejo de estrés son dos de los retos más grandes a los que se enfrenta la salud hoy en día y puede ocasionar problemas como estos:

Deteriora la salud cardiovascular

Dormir poco está relacionado con padecer hipertensión y aumenta los niveles de cortisol – la hormona del estrés -.

Disminuye la función inmunológica

Se reduce la actividad de las células que se encargan de combatir enfermedades.

Nos hace propensos al aumento de peso

También influye negativamente en la hormona que regula el apetito. Es por esto, que tenemos más antojos por azúcares y carbohidratos, alterando la forma como el cuerpo procesa estos alimentos.

Aumenta el riesgo de sufrir un accidente

Al no estar lo suficientemente descansados, nuestra atención se ve disminuida. Nos despistamos con mucha facilidad si no hemos dormido lo suficiente. Esto puede ser extremadamente peligroso si nos solemos desplazar en coche habitualmente.

Aumenta el riesgo de sufrir depresión

Empeora el estado de ánimo, nos hace sentir más irritados, impacientes y poco concentrados. Nos hace infelices, desmoralizados, afecta nuestras relaciones, nuestro desempeño laboral, nuestros hábitos alimenticios y la constancia de la actividad física.

Cómo dormir del tirón

No se puede ser saludable si no se duerme bien. Es esencial e indispensable para el organismo porque a través del sueño mantenemos y reparamos el sistema inmunológico, endocrino, musculoesqueletal y digestivo. De hecho, no dormir por un período prolongado de tiempo puede llegar a ser fatal.

Una noche de sueño profundo aumenta la claridad mental, mejora la memoria, el rendimiento físico, el estado de ánimo, la energía, las funciones inmunológicas y la tolerancia ante el estrés. Podemos conseguir ese sueño profundo y reparador si hacemos cambios en nuestros hábitos alimenticios como estos que os comento aquí:

Reducir la exposición a la luz artificial

La luz eléctrica o la de los dispositivos móviles altera el ritmo circadiano, aquel que sincroniza el sueño-vigilia con el ciclo geofísico de 24 horas del planeta (dormir de noche y estar activos de día). Resulta que tan solo un poco de exposición a la luz artificial por la noche no solo altera nuestros patrones de sueño sino que la luz azul que emiten los relojes alarma y otros dispositivos reducen la producción de melatonina – hormona regula el reloj biológico de nuestro cuerpo – y nos hacen dependientes. Para reducir nuestra exposición a la luz eléctrica debemos evitar lo siguiente:

  • Evita usar el ordenador dos horas antes de acostarte y nada de quedarte en la cama mirando Facebook, Twitter o Instagram.
  • Coloca en tu habitación persianas o cortinas oscuras que no permitan la entrada de luz durante la noche.
  • Utiliza un reloj alarma analógico o cubre el digital con una toalla durante la noche.
  • Apaga cualquier dispositivo móvil que emita luz cuando llegue una notificación.
  • Si por alguna razón no puedes hacer ninguna de estas cosas, utiliza un antifaz para dormir.

No te acuestes a dormir demasiado lleno o demasiado hambriento

Es mucho mejor ir a dormir después de una cena ligera, especialmente si se sufren problemas digestivos.

Vete a la cama más temprano

Cuando nos acostamos a dormir pasamos por una fase de sueño que no es sueño REM, es decir la primera parte de la noche – desde las 11 a las 3 am -. La segunda parte de la noche – desde las 3 am hasta las 7 am – sí está compuesta por ciclos con más sueño REM, periodo donde se producen los sueños y donde el cuerpo verdaderamente entra en los procesos reparadores y regeneradores del organismo.

 

Recordad, si tenéis problemas de insomnio seguid estos consejos. Os resultará facilísmo conciliar el sueño. De esta manera, emprenderéis vuestros días con un rendimiento óptimo.

Niklas Gustafson
Autor del post
Niklas Gustafson

Déjame un comentario y charlamos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

sígueme en Instagram