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La obesidad y el sobrepeso: malos aliados frente al coronavirus

Tiempo de lectura estimado: 3 minuto(s)

A menudo se repite tanto alguna frase que pierde su poder comunicativo. Últimamente se habla mucho del aumento del sobrepeso en la población, de los malos hábitos de la salud y de los riesgos de una alimentación inadecuada. Es un mensaje que ya no nos sorprende, no despierta nuestra atención. Pero, ¿y si cogemos los datos? Las cifras oficiales son alarmantes. Y si hablamos de obesidad, unos escalones más allá del sobrepeso, vemos que está directamente relacionada con una peor evolución de enfermedades como el coronavirus.

Científicos de la Universidad de Nueva York sitúan la obesidad como el primer factor de hospitalización por covid-19 después de la edad. En otros países, como el Reino Unido o Francia, los responsables de la lucha contra el coronavirus han afirmado de una mayor prevalencia en pacientes con obesidad. También en España, donde la Sociedad Española de Medicina Interna ha alertado de que la obesidad es el principal factor de riesgo por covid-19 entre la población joven y adulta contagiada. El Ministerio de Sanidad acaba de publicar un estudio en el que se puede leer que “la obesidad juega un rol importante en la infección por covid-19”. La infección y los riesgos son mayores este sector de la población.

La obesidad y el sobrepeso en cifras

Los datos de la última Encuesta Nacional de Salud muestran que la obesidad afecta a más del 17 por ciento de la población adulta. En el caso de los niños, la cifra sube un punto porcentual hasta superar el 18%. Si dejamos a un lado la obesidad, y nos quedamos solo con los datos de sobrepeso, el resultado es todavía más desolador: más de la mitad de los adultos tiene sobrepeso: mismo resultado del último estudio de la OCDE.

Evolución del sobrepeso en España | Instituto Nacional de Estadística

Ese aumento del sobrepeso va acompañado de una mayor prevalencia de diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia. Los datos del INE nos dan ya las claves del por qué. Casi la mitad de la población consume dulces y refrescos con azúcar refinado a diario; y más del 35 por ciento de la población realiza una escasa actividad física. Si no se pone remedio, el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas estima que, de aquí a 2030, el 80% de hombres y el 55% de mujeres tendrá exceso de peso.

Antes de nada, conviene aclarar que una alimentación saludable no se basa en la obsesión por adelgazar, el recuento constante de calorías, la preocupación excesiva por el físico o vivir pegados a la báscula. Es una cuestión mucho más global y transversal que nada tiene que ver con las dietas milagro ni con pasar hambre. Se trata de reprogramar nuestros hábitos para disfrutar de una buena comida, de un postre o de un aperitivo sin dañar la salud. Y de encontrar el balance correcto entre alimentación saludable y ejercicio físico que nos haga sentirnos plenos de energía y de buen humor.

¿Eres consciente de tus malos hábitos?

Como hemos visto, el sobrepeso y la alimentación van de la mano. De forma general, la alimentación diaria se ha convertido en una dieta de ultraprocesados. Los refrescos y los dulces industriales son un hábito para muchas personas. Pero lo más peligroso está en esos productos que se consumen sin que la población sea consciente de su composición:

NATURAL ATHLETE hoja Pan de molde

NATURAL ATHLETE hoja Tomate frito del supermercado

NATURAL ATHLETE hoja Cafés ya preparados

NATURAL ATHLETE hoja Cremas de verduras industriales

NATURAL ATHLETE hoja Galletas y cajas de cereales

NATURAL ATHLETE hoja Yogures con frutas, mermeladas y zumos de frutas

NATURAL ATHLETE hoja  Mayonesa y otras salsas ya preparadas

Es solo una muestra, porque la lista es eterna. Si quieres saber un poco más sobre este tema, en este artículo sobre El azúcar oculto en tu dieta diaria tienes más información. En definitiva, los malos procesados están por todas partes: esos que llevan azúcar y sal en cantidades industriales, además de otros aditivos artificiales. Además, el consumo de carbohidratos está demasiado presente en nuestra dieta, con una pirámide nutricional tradicional que sitúa en su base el arroz y la pasta cuando estos no son necesarios para la salud. Y esto está unido a nuestros hábitos de vida en los que buscamos una alimentación rápida y fácil en la que todo esté ya listo para consumir. Sin embargo, sí es posible llevar una alimentación saludable que sea a la vez sencilla en nuestros ajetreados días.

Pequeños y sencillos cambios en la dieta diaria

galletas reese's
¿Dirías que estas galletas con chocolate son saludables? Lo son: ni un gramo de azúcar o harinas refinados

Además de realizar ejercicio diario, el cambio hacia una vida saludable y hacia la reducción de ese peligroso sobrepeso general está dentro de la cocina. Seas o no amante de la cocina, simplemente intenta disfrutar del camino porque es mucho más sencillo de lo que piensas. Una vez que conoces qué alimentos deberías apartar, toca probar y descubrir otra forma de elaborar tus comidas diarias. El azúcar se puede sustituir por endulzantes naturales que tienen un sabor delicioso. Los carbohidratos refinados de la pasta y el arroz no son necesarios, por lo que se debería reducir su consumo e incluso eliminarlo por completo, así como el del pan.

¿Y qué comemos entonces? Las harinas de trigo que muchos tienen en casa tienen sustitutos naturales perfectos: harina de quinoa, harina de coco, harina de avena, o harina de tapioca. Con todas esas y con endulzantes como la panela o la miel cruda, se pueden hacer postres deliciosos. También bases de pizza o pan. Y si tu problema es que recurres a la pasta porque necesitas un plus de energía, esa misma sensación de activación la encuentras en las grasas de la carne, el pescado, de los frutos secos y las semillas. Además, es una energía más duradera y no necesitarás volver a comer de forma inmediata ya que las grasas naturales son muy saciables.

Los productos con azúcar oculto, directamente responsables del sobrepeso, también tienen alternativas muy sencillas. El tomate frito o el pan se pueden hacer en casa. Y los zumos se sustituyen perfectamente por smoothies para evitar la elevada presencia de fructosa. Por si te decides a cambiar tus hábitos, aquí tienes ideas de recetas totalmente saludables y sin un gramo de azúcar ni harina refinada:

Tomate frito casero

Galletas tipo Reese’s de avellanas (sí, esas delicias de la foto de arriba)

El boom culinario actual: espaguetis de calabacín

Pan de molde sin gluten

Chocolate con frutos secos y semillas

Arroz de coliflor estilo asiático

Mayonesa vegetal: veganesa

Smoothie de brevas y papaya

En este vídeo de menos de 4 minutos te dejo más información sobre cómo llevar una alimentación saludable, y cuáles son los alimentos que realmente deberían formar la pirámide nutricional 😉 

 

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Natural Athlete
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